Bechamel espesa de mantequilla, harina y leche con jamón serrano, enfriada toda la noche, empanizada dos veces y frita en aceite caliente. Por fuera truenan y por dentro quedan casi líquidas; el doble empanizado sella la croqueta para que no se abra en el aceite.
La tortilla de papa de las casas de España: papa y cebolla cocidas despacio en aceite de oliva sin que se doren, revueltas con huevo y cuajadas apenas. Se voltea de un solo movimiento con un plato y el centro queda jugoso.