Arroz cocido en un caldo hecho con las cabezas y cáscaras de los camarones, con calamar, mejillones, pimiento rojo y azafrán. El arroz se extiende en capa delgada y ya no se mueve ni se tapa: así cada grano queda suelto y el fondo se tuesta.
Camarones cocidos en aceite de oliva con ajo en láminas y chile seco, en cazuela de barro, que llegan a la mesa todavía hirviendo. El ajo se calienta desde el aceite frío para que lo perfume sin quemarse, y el camarón entra al final, sólo 2 minutos. El aceite se moja con pan.
El «pulpo á feira» de Galicia: pulpo cocido entero y cortado con tijera en rodajas sobre papas cocidas en su misma agua, con sal en grano, pimentón y aceite de oliva. Asustarlo tres veces en el agua hirviendo y dejarlo reposar en ella al final lo deja tierno y con la piel pegada.