El butter chicken de Delhi: pollo marinado en limón, yogurt y especias recién tostadas, asado en sartén muy caliente y terminado en una salsa de jitomate y nuez de la India con mantequilla, crema y chile de Cachemira. La salsa se licúa y se cuela: así queda tersa y naranja, como la de restaurante.
Espinaca blanqueada un minuto, enfriada en agua con hielo y licuada con chile verde, cocida apenas en una base de cebolla, jengibre, ajo, jitomate y especias, con cubos de paneer dorado y un poco de crema. El hielo y los pocos minutos al fuego son lo que la deja verde brillante en vez de verde olivo.
El garbanzo en salsa del norte de la India: cocido hasta quedar muy suave y terminado en una salsa de cebolla dorada oscura, jitomate, jengibre, chile y especias tostadas y molidas en casa. Unos garbanzos machacados espesan la salsa sin harina; vegano y barato.