La pasta de ajonjolí que piden el hummus, el baba ganoush y la salsa del falafel, hecha con ajonjolí pelado tostado sólo hasta color crema y molido con un poco de aceite. Tostado de más amarga; apenas dorado sale claro y dulce, como el tahini libanés.
Jugo de granada reducido con un poco de azúcar y limón hasta que queda como jarabe. Es el toque ácido del fattoush y de muchas salsas del Medio Oriente.