La botana de la calle en Seúl: barritas de arroz hervidas en un caldo con gochujang y gochugaru que se reduce hasta cubrirlas. No lleva harina ni fécula para espesar: el almidón que sueltan las barritas es lo que convierte el caldo en salsa, y por eso no se deja de mover.
Los rollos de día de campo en Corea: arroz sazonado con aceite de ajonjolí y sal, nunca con vinagre, enrollado en alga con tortilla de huevo, zanahoria, espinaca y rábano encurtido. Se comen a temperatura ambiente, y por eso el arroz se enfría antes de armar los rollos.