El corte del churrasco brasileño, hecho en casa: la grasa se marca en cuadros y se dora primero hasta que se derrite y fríe la carne desde arriba. No lleva marinada, ni aceite, ni pimienta: nada más sal gruesa. Se acompaña con vinagrete.
El guiso de Bahía: capas de cebolla, jitomate y pimiento con trozos gruesos de pescado, cocidas tapadas en leche de coco y aceite de palma. No se revuelve nunca, sólo se mueve la cazuela en círculo, y por eso el pescado llega entero al plato.