Pozole de pollo en salsa de tomate verde y pepita tostada, que es la que espesa el caldo. La pepita se muele después de tostarla y nunca se deja hervir fuerte.
La sopa más conocida de Tailandia: un caldo hecho con las cabezas de los camarones, té limón, galanga y hoja de lima, con chile machacado y hongos. El jugo de limón entra con la olla ya apagada, porque hervido se amarga y se le va todo el perfume.
Lentejas cocidas con cúrcuma hasta deshacerse, con una base de cebolla, jengibre y jitomate, y bañadas al final con el tadka: comino, ajo y chile seco fritos en mantequilla y vertidos chisporroteando encima. Ese chorro caliente al final es el que perfuma todo el dal.