El pastel de queso alto y esponjoso de Japón: una base tibia de queso crema, leche y mantequilla con la que se mezcla un merengue de picos suaves, horneado en baño María a dos temperaturas. Lleva seis huevos y muy poca harina, así que sube por el aire del merengue y no por polvo para hornear.
El ichigo daifuku: una fresa entera envuelta en pasta dulce de frijol y después en masa de arroz glutinoso, que se cuece en minutos. La fresa se seca y se cubre completa con la pasta, que es lo que evita que suelte jugo y deshaga la masa.