Carne de res y de cerdo cocida tres horas con verduras picadas finas, leche, vino blanco y jitomate, hasta que se vuelve salsa espesa y no caldo. Rinde para una lasaña o para 8 platos de tagliatelle, y sabe mejor al día siguiente.
Albahaca, piñón, ajo, parmesano y aceite de oliva, molidos en frío y en pulsos cortos para que la hoja no se caliente ni se oxide. Los quesos se mezclan a mano al final, y así se queda verde varios días en el refrigerador.
La salsa de todos los días en Italia: jitomate maduro pelado, aceite de oliva perfumado con ajo y albahaca al final, cocida destapada hasta que espesa. Sirve para pasta, para las berenjenas a la parmesana y para pizza.