Brochetas de pollo marinadas en leche de coco, cúrcuma y especias tostadas, doradas sobre fuego directo y servidas con salsa de cacahuate y pepino encurtido. El pollo se ensarta acordeonado a lo largo del palo, para que quede plano y se dore parejo en vez de cocerse por fuera y quedar crudo al centro.
El pad kra pao de los puestos de Bangkok: pollo picado a cuchillo salteado a fuego muy alto con ajo y chile machacados en molcajete, con un puño grande de albahaca que entra con la estufa apagada. Se sirve sobre arroz con un huevo frito en aceite bien caliente, de orilla crujiente y yema líquida.
El kaeng khiao wan de casa: la pasta de curry se fríe primero en la crema espesa que trae la leche de coco arriba de la lata, hasta que el aceite verde se separa y sube. Ese paso es el que suelta el aroma de la pasta; hecho con agua o con aceite normal, el curry sabe crudo.