Gorditas de masa rellenas de chicharrón prensado guisado con jitomate y chile serrano, cerradas y fritas hasta que doran. El relleno va frío y seco para que la masa no se rompa al freír.
Papa en trozos irregulares, hervida y luego frita dos veces, primero a fuego medio y después muy caliente, para que truene por fuera y quede suave por dentro. La salsa brava es la de Madrid: aceite de oliva, harina, pimentón y chile seco con caldo, sin catsup ni mayonesa.
Brochetas de pollo marinadas en leche de coco, cúrcuma y especias tostadas, doradas sobre fuego directo y servidas con salsa de cacahuate y pepino encurtido. El pollo se ensarta acordeonado a lo largo del palo, para que quede plano y se dore parejo en vez de cocerse por fuera y quedar crudo al centro.
La botana de la calle en Seúl: barritas de arroz hervidas en un caldo con gochujang y gochugaru que se reduce hasta cubrirlas. No lleva harina ni fécula para espesar: el almidón que sueltan las barritas es lo que convierte el caldo en salsa, y por eso no se deja de mover.