La de las terrazas de Cartagena: jugo de limón, leche de coco, azúcar y mucho hielo licuados hasta quedar espesa y clara. El limón se exprime a mano y nunca se licúa con cáscara, que es de donde sale el amargor.
Harina de maíz precocida amasada con agua tibia, mantequilla y queso salado, asada despacio en el sartén hasta que se forma la costra. La masa se deja reposar cinco minutos antes de formarlas: ahí termina de beber el agua y la arepa deja de agrietarse en la orilla.
Nada que ver con los buñuelos de aquí: son bolas de queso salado y almidón que se fríen en aceite tibio, giran solas y quedan huecas por dentro. Son los de la Navidad colombiana, y van con natilla o con chocolate.
Plátano verde frito en dos tiempos: primero suave a fuego bajo, luego aplastado y devuelto al aceite caliente hasta que truena. Encima, hogao de jitomate y cebolla larga cocido despacio hasta que se deshace.