El pan del norte de la India, con masa suave de yogurt y leche, cocido sin horno en sartén de hierro muy caliente y tapado, que se infla y se llena de burbujas con manchas tostadas. Se barniza al salir con mantequilla de ajo y cilantro.
Mango muy maduro licuado con yogurt natural, un poco de leche y cardamomo molido en el momento. Se licúa poco y con todo frío, y así queda espeso como malteada en vez de aguado y con espuma.
Lentejas cocidas con cúrcuma hasta deshacerse, con una base de cebolla, jengibre y jitomate, y bañadas al final con el tadka: comino, ajo y chile seco fritos en mantequilla y vertidos chisporroteando encima. Ese chorro caliente al final es el que perfuma todo el dal.
El queso fresco de la India: leche entera hervida, cortada con jugo de limón, enjuagada con agua fría y prensada una hora bajo peso. La leche tiene que llegar a hervir antes de cortarse y el limón se deja de poner en cuanto el suero sale verdoso: así queda firme para dorar sin deshacerse ni hacerse chicle.
Mantequilla cocida a fuego bajo hasta que se evapora el agua y los sólidos de leche se tuestan color avellana, y luego colada. Sin agua ni sólidos aguanta el fuego alto sin quemarse, y huele a nuez tostada.