Ponche de frutas con tejocote, guayaba, caña, tamarindo y jamaica, endulzado con piloncillo. Las frutas entran por tandas según lo que tardan en cocerse, y el piloncillo al final.
Café de olla con piloncillo, canela y un trozo de cáscara de naranja. El café se agrega con el fuego apagado y reposa tapado: no se hierve, así no amarga.
Agua fresca de flor de jamaica, roja y ácida, hecha con un concentrado que se hierve diez minutos y se rebaja con agua fría. Se endulza en caliente para que el azúcar se disuelva sin dejar grumos.
Tamarindo hervido y luego tallado con las manos para soltar toda la pulpa, colado dos veces. Tallarlo en su propia agua tibia es lo que le saca el sabor de verdad.
Agua de melón chino licuada con poca agua y un toque de limón para levantar el sabor. Las semillas se licúan aparte y se cuelan: ahí hay mucho jugo. Con melón maduro casi no necesita azúcar.
Jugo verde de nopal, apio, piña y espinaca con jugo de naranja, licuado y sin colar para conservar la fibra. La piña y la naranja le quitan lo amargo al nopal.